28 junio 2010
22 junio 2010
maldita macromemoria
Yo sí que estoy confuso. Seguro que mi corazón se volverá a hacer daño. Solo intento ser feliz pero ya no sé si es posible. No sé, un lío. Así que déjame secuestrarte y te acabarás enamorando de mí. Seremos felices.
Eticuestas
AMOR con mayúsculas,
mentiras de Piedad,
ramos sin flores
17 junio 2010
Donde habita el olvido
Cuando se despertó,
no recordaba nada
de la noche anterior,
“demasiadas cervezas”,
dijo, al ver mi cabeza,
al lado de la suya, en la almohada…
y la besé otra vez,
pero ya no era ayer,
sino mañana.
Y un insolente sol,
como un ladrón, entró
por la ventana.
El día que llegó
tenía ojeras malvas
y barro en el tacón,
desnudos, pero extraños,
nos vio, roto el engaño
de la noche, la cruda luz del alba.
Era la hora de huir
y se fue, sin decir:
“llámame un día”.
Desde el balcón, la vi
perderse, en el trajín
de la Gran Vía.
Y la vida siguió,
como siguen las cosas que no
tienen mucho sentido,
una vez me contó,
un amigo común, que la vio
donde habita el olvido.
La pupila archivó
un semáforo rojo,
una mochila, un peugeot
y aquellos ojos
miopes
y la sangre al galope
por mis venas
y una nube de arena
dentro del corazón
y esta racha de amor
sin apetito.
Los besos que perdí,
por no saber decir:
“te necesito”.
Y la vida siguió,
como siguen las cosas que no
tienen mucho sentido,
una vez me contó,
un amigo común, que la vio
donde habita el olvido.
no recordaba nada
de la noche anterior,
“demasiadas cervezas”,
dijo, al ver mi cabeza,
al lado de la suya, en la almohada…
y la besé otra vez,
pero ya no era ayer,
sino mañana.
Y un insolente sol,
como un ladrón, entró
por la ventana.
El día que llegó
tenía ojeras malvas
y barro en el tacón,
desnudos, pero extraños,
nos vio, roto el engaño
de la noche, la cruda luz del alba.
Era la hora de huir
y se fue, sin decir:
“llámame un día”.
Desde el balcón, la vi
perderse, en el trajín
de la Gran Vía.
Y la vida siguió,
como siguen las cosas que no
tienen mucho sentido,
una vez me contó,
un amigo común, que la vio
donde habita el olvido.
La pupila archivó
un semáforo rojo,
una mochila, un peugeot
y aquellos ojos
miopes
y la sangre al galope
por mis venas
y una nube de arena
dentro del corazón
y esta racha de amor
sin apetito.
Los besos que perdí,
por no saber decir:
“te necesito”.
Y la vida siguió,
como siguen las cosas que no
tienen mucho sentido,
una vez me contó,
un amigo común, que la vio
donde habita el olvido.
16 junio 2010
14 junio 2010
09 junio 2010
hay silencios que gritan
Hoy se huele la soledad. Se la huele tanto que la noto llover en mi habitación, sobre mi piel. El incieso anda consumiento secretos mientras dibuja mentiras y al mirarme en el espejo, el vestido de flecos rojos no me sienta tan mal aunque no va a conjunto con mi rimel corrido.
seguro que tu curiosa nariz anda ahora pegada a la ventana del avión
Eticuestas
mentiras no tan piadosas,
pongamos que hablo de...
08 junio 2010
maldita borrachera
Mira qué horas son y vuelvo sola a casa por las calles de esta jodida ciudad
que un día me enamoró.
Voy pensando en tí
hasta que me doy cuenta que me he enternecido tanto que voy haciendo eses por la calle.
Entonces me decido a pisar las baldosas blancas mientras sorteo las rojas
y me hago una lista con los contras
de quererte más de lo que entraba en mis planes.
Y al pensar en tu nariz sobre mi cuello me da un vuelco el corazón.
Es entonces cuando me da pena saber
que no me esperas en la cama.
Eticuestas
(h)amor,
dice el corazón,
ramos sin flores
07 junio 2010
soplar velas
- pero... ¿tú me quieres?
- no sé, pero das los mejores besos despacitos que he probado hasta ahora y eso me encanta.
Eticuestas
amor CON MINUSCULAS,
dice el corazón
06 junio 2010
te pillé
♥ Y por fin encontré al revisor del tren que hace muescas con forma de corazón en mis billetes :D

05 junio 2010
cumplió su promesa
y poco después encontró quien le dejara dormir sobre su pecho, mecida por los tibios latidos y la humedad de un beso en la frente
y creyó ser feliz por un momento
02 junio 2010
marque la casilla si desea renunciar

Laura pasa la vida rellenando solicitudes y renuncias. Pasa el tiempo rompiendo contratos, sonriendo a la gente extraña. Come helado de limón aunque es su segundo favorito. Escucha rock de los 80. Suspira cuando piensa qué será de ella en unos meses. Llora si tiene miedo y se seca las lágrimas si escucha algunos pasos acercarse. No lleva vestidos porque le dan fobia. No se maquilla por pereza y se niega a amar por temor a hacerse daño. Sueña su vida a solas y no le importa. Aunque en el fondo desearía tener algo que llevarse a la cama. Alguien que le dejara oir el latido de su corazón apoyada sobre su pecho.
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