... en casas ajenas, en habitaciones con olor a incienso, en bares llenos de ruidos, abrazada a ti para no caer de la moto. Ando... con los pies cansados, pensando en ti a cada momento, anhelando uno de tus besos. Okupa-da en discusiones inútiles, sumergida en silencios, untada en cremas del factor 50, conociéndote después de tanto tiempo, bailando descalza, hablando con desconocidos durante horas, comiendo galletas con chocolate y haciendo kilómetros con la cara pegada a la ventanilla del avión.
y con una sonrisa