23 abril 2010

a Andrea dejó de latirle el corazón delante del escaparate de la tienda de vestidos de novia
Alfonso tomaba una tapa de soledad en la terraza de la plaza del centro de la ciudad
Sofía se apresuraba a llenarse los bolsillos de arena para bailar descalza sobre ella en casa
a Marco se le llenaron los ojos de lágrimas ante el sabor de chocolate en la heladería



simplemente, hay días
en que determinados lugares
deberían no existir

22 abril 2010

primavera VI


la ternura

le quiere dar un mordisco

a la soledad





;)

19 abril 2010

no primavera I

Suenan cristales rotos. Algo duele. Atentaron contra el colchón y las sábanas huyeron en busca de un cuerpo que abrigue. Las caderas suenan a una poesía que el llanto ensordece.
Las noches se hicieron demasiado cortas para dibujar en la memoria y los días demasiado largos para borrar.
Nunca supe encontrar el descosido, el resquicio, la pestaña ni la aguja.
Te cuento un secreto: el recuerdo se hizo de plastilina para moldearlo a tu antojo.
Las hojas del calendario se queman con el sol de las pupilas.
El camino se tuerce para no recordar de dónde se viene. Y el viaje se hace en cubito de hielo para embriagarse con el alcohol de un nombre.
Mientras se escurre el presente por la comisura de los labios
shhh... no hables muy alto que me despiertas el pasado.
Pero quédate y acúname un futuro a besos.

16 abril 2010

bla, bla, bla


Tan solo en los cuentos puedes idealizar


14 abril 2010

primavera V



vuelven otra vez los domingos
en los que pasas la lengua por mi cuello
y te quedas en mi hombro quietecito
porque mi piel sabe a sal
y mi pelo huele a playa


12 abril 2010

la vida es la vida

Hoy el amor duele un poquito. Dices que es porque es domingo y se acaban las vacaciones. Que aunque no haya despedidas sabes que algo me sigue sabiendo amargo. Sí, amargo como los mates que me ves tomar. Así son los domingos. Se nos derriten en el mismo sofá con galletas y mermelada. Se nos disuelven con lágrimas y risas. Hoy duele todo un poquito: la cabeza, los huesos, los ojitos y el corazón. Hoy se pasan las páginas en blanco de la agenda, todavía queda en mi cama tu olor tibio. Vemos pasar las fotos y nos preguntamos dónde estaremos dentro de un año... y si el amor nos seguirá doliendo.
muchos besitos de cacahué, vaga

11 abril 2010

primavera IV


dices...

que me perdonas todas las mentiras que te cuentan el rubio final de mis pestañas

y solo a veces

el naranja de mis ojos

10 abril 2010

aunque de mentiras también se viva


A quién pretendo engañar...
es cierto,
alguna vez que otra deseo
que vuelvas a mi cama



08 abril 2010

primavera III


-¿Cómo te va todo, pequeño?- pregunta mientras se recuesta sobre su hombro.
- Bien enana. ¿Y a ti? ¿Alguna cara que romper?
- No -
tuerce el gesto en un intento de sonreír- Nada que merezca la pena.
- Te tengo dicho que eres demasiado buena-
le reprocha cariñosamente con tono de hermano protector mientras se acomoda a su respiración.


Y pasarían los años pero siempre se repetía la misma escena en ese viejo sofá. Raúl siempre sería igual de bruto pero amoroso. Carol siempre creyó que él se moría de ganas por partirle la cara a alguien por ella. Era su forma de decirle que la quería a rabiar. Y entonces Carol sonreía infinitamente. Pasaría el tiempo, pero siempre se querrían lo mismo o más. Pasarían los escenarios, las gentes, pero siempre estaba su hombro para recordarle que ahí estaba a salvo.

06 abril 2010

primavera II

Me enamoré
de tu sonrisa ajada,
de tu pelo color miel,
de tus uñas mordidas,
del olor a tabaco que dejas flotando al suspirar
y del rímel corrido hasta la comisura de los labios.
La vida te trata mal.
Maldita sea.
¿Me dejarías acariciarte?
¿Me dejarías acompañarte un día de la mano hasta tu casa?
¿Me dejarías prepararte el desayuno?

05 abril 2010

primavera I


Traes los ojos color gris,
los labios de un rojo amapola.

Las mejillas te huelen a mar,
el pelo a primavera.

El vaivén de tu falda suena a poesía,
tu piel es de miel.



¿Se puede saber de dónde vienes?


04 abril 2010

cuando vuelvas te morderé los labios

01 abril 2010

Era

Lía le daba vueltas con sus finos dedos a la pastilla del antibiótico que le tocaba después de comer.
Andrés llamó para decirle que la echaba de menos, que no la había olvidado. Que hasta Serrat le recordaba a ella.