31 mayo 2010

el último del día



Pues eso,
que das los mejores besitos de buenas noches

30 mayo 2010

de pocas palabras




Se me da muy bien hablar con la boca cerrada.
Otra cosa es que no quieras entenderme.


24 mayo 2010

Estocástica


Es terrible usar las matemáticas para calcular el aumento exponencial de las ojeras en referencia a las horas de sueño reparador. Calcular el tipo de problema multiplicativo que implica la soledad y las variables didácticas que podría gestionarme en mi vida. Podría también hallar la cantidad de miedo al cambio o seguir dejando la incógnita en los posibles problemas que inunden mi existencia. Incluso podría hacer una tabla relacionando nuestras cosas en común, mis pecas con tus lunares, tus risas con mis rizos. No me divido en dos, me doblo. No te engaño, se me olvidó hallar la raiz cuadrada de lo que nunca entendí y en la calculadora solo aparece error. Pero sigo sin ver dónde está.

20 mayo 2010

una de sofá y palomitas




Sal ahí fuera y sé feliz


18 mayo 2010

sonrisas y soles

No hagas segundos planes conmigo.
Y mucho menos, me los cuentes.
Me da miedo sentir.

el problema es acomodarse en el lugar equivocado

Hay veces en las que el corazón se pone blandito y tienes muchas ganas de llorar. Cuando todo lo que crees se desmorona, todo es desilusión, todo está torcido. Veces en las que piensas todo en frío. Y no hay nada para calentar el corazón. Y tú no apareces.
Entonces puedes encontrar un refugio, equivocado o no, en el que poder acomodarte un rato.

17 mayo 2010

y si saliera mal

Tengo esa sensación
de tener un cubito en la boca del estómago.
La misma que tengo siempre
cuando estoy nerviosa.
La misma que cuando sé
que se avecinan cambios.
Será la sensación de miedo
y de ganas de llorar.

12 mayo 2010

Que disfrutes con sus y tus pensamientos.

Papá



Estamos asistiendo al triste hecho de que existe una “generación perdida” que ha renunciado a lo más sagrado del hecho de ser joven: ser rebelde y lo que más me desconcierta es que, cuando en alguna ocasión alguien se rebela, suele ser una mujer. Alberto Vázquez Figueroa

así da gusto abrir el correo

07 mayo 2010

Oda a Brandonete

Con los ojitos todavía rojos e hinchados vuelves a encender otro cigarro.
Andas cansada, lo sé, de estos tiempos de mierda; de una de cal por muchas de arena.
Aún así, llevas escrito en tus mejillas las risas de tiempos mejores, de buenos recuerdos.
Y eso es lo que cuenta.
Aunque para estas cosas suelo ser más bien fría, sé que se ha ido para tí alguien muy querido y por ende,
me acaba doliendo a mí tambíén un poquito el corazón.
Hace tiempo que no saboreamos tranquilamente algo dulce.
Es entonces cuando se nos va haciendo un nudo en la garganta y las pieles se vuelven frías.
Y un día nos ahogamos.
Y otro día lloramos sin consuelo.
No sé si suena a tópico,
no sé incluso si será verdad,
pero creo que todos estos cambios servirán para que lleguen cosas mejores,
nuevos tiempos,
nuevos aires que nos despeinarán el pelo para recordarnos que seguimos vivas.
Lo sabes ¿no?
me tienes y tendrás para lo que necesites.
Un beso mi Vaga.

06 mayo 2010

alergias nocturnas



Prescríbeme miles de besos
(pero que sean pequeñitos)
para esta soledad


04 mayo 2010

Nanas de la cebolla

La cebolla es escarcha
cerrada y pobre:
escarcha de tus días
y de mis noches.
Hambre y cebolla:
hielo negro y escarcha
grande y redonda.

En la cuna del hambre
mi niño estaba.
Con sangre de cebolla
se amamantaba.
Pero tu sangre,
escarchada de azúcar,
cebolla y hambre.

Una mujer morena,
resuelta en luna,
se derrama hilo a hilo
sobre la cuna.
Ríete, niño,
que te tragas la luna
cuando es preciso.

Alondra de mi casa,
ríete mucho.
Es tu risa en los ojos
la luz del mundo.
Ríete tanto
que en el alma al oírte,
bata el espacio.

Tu risa me hace libre,
me pone alas.
Soledades me quita,
cárcel me arranca.
Boca que vuela,
corazón que en tus labios
relampaguea.

Es tu risa la espada
más victoriosa.
Vencedor de las flores
y las alondras.
Rival del sol.
Porvenir de mis huesos
y de mi amor.

La carne aleteante,
súbito el párpado,
el vivir como nunca
coloreado.
¡Cuánto jilguero
se remonta, aletea,
desde tu cuerpo!

Desperté de ser niño.
Nunca despiertes.
Triste llevo la boca.
Ríete siempre.
Siempre en la cuna,
defendiendo la risa
pluma por pluma.

Ser de vuelo tan alto,
tan extendido,
que tu carne parece
cielo cernido.
¡Si yo pudiera
remontarme al origen
de tu carrera!

Al octavo mes ríes
con cinco azahares.
Con cinco diminutas
ferocidades.
Con cinco dientes
como cinco jazmines
adolescentes.

Frontera de los besos
serán mañana,
cuando en la dentadura
sientas un arma.
Sientas un fuego
correr dientes abajo
buscando el centro.

Vuela niño en la doble
luna del pecho.
Él, triste de cebolla.
Tú, satisfecho.
No te derrumbes.
No sepas lo que pasa
ni lo que ocurre.

Miguel Hernández, 1939

Gracias Melocotón


nana a un melocotón

Echaba de menos
que me pidieras una sonrisa

03 mayo 2010

a ti lo que te molesta
es que tu pequeña niña
de naricilla chatita con pecas
sea tan rebelde

pues fuiste tú
quien me enseñó a pelear